Juan Pablo tiene 2 medias naranjas como ojos

Tu Media naranja: Por qué fracasan las relaciones

In Autoconocimiento, Podcast, Relacionesby Juan Pablo GaviriaLeave a Comment

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Tu media naranja: ¿Por que fracasan las relaciones?

Creo que el concepto romántico que nos han vendido de conseguir tu media naranja no tienen ningún sentido. Hoy quiero explorar este concepto “errado” y de paso qué pueden tener en cuenta para no fracasar en las relaciones. No se si les he contado esta historia.

Yo me separe de mi esposa por ese concepto de “la media naranja”. Tenía la expectativa que ella se comportara de una forma específica, que para ser más preciso simplemente era la forma de lo que yo creía que era correcto. Pero les cuento más de esto al final o si no estas frutas que tengo en la mano para hacer el video se me dañan.

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El otro día oí a una persona hablando de su media naranja. Decía:

    "Para mi es muy claro que él no es para mí y yo no soy para él. La verdad ya no me lo aguanto un segundo."
     "¿Y por qué no lo dejas?", preguntó la persona sentada al lado, que supongo era su amiga.
    "El problema es que de cierta forma estoy adicta a él y además me da miedo quedarme sola."

Cada vez que esto sucede, me pregunto por qué escucho las conversaciones de las personas que están cerca a mi. Y es porque me gusta mucho analizar a las personas, sus miedo, retos, comportamientos, etc. Y esa conversación me dejó pensando (y si no lo saben, a  mi me gusta sacar mi propia teoría de todo), tal vez por eso siempre me raje (perder la materia) en la universidad- entonces ahí fue cuando pensé que el concepto de encontrar tu media naranja está equivocado, o más que equivocado mal planteado en el sentido práctico, tal vez no en el romántico. El problema es que idealizamos el romántico como si fuera el éxito a alcanzar en una relación.  Da la casualidad que no solo aplica a las relaciones de pareja, aplica a todo tipo de relaciones y con cualquier persona la verdad.

Pero vamos por partes.

Si tienes pareja actualmente o no, te has preguntado ¿para qué quieres a tu pareja actual o para qué quieres encontrar pareja?

Para qué, no por qué la quieres o quisieras.

En mis investigaciones empíricas, le pregunté a varias personas por Instagram Stories eso, y recibí cientos de respuestas. Gracias. Las creencias que tenemos al respecto varían, les comparto algunas respuestas.

"Para conseguir a la pareja perfecta"

"Para conseguir alguien que me ame"

"Para conseguir alguien a quien amar"

"Para hacer feliz al otro" 

"Para dejar de estar solo" 

"Para mejorar la vida sexual" 

"Para ser padres" 

"Para que me de seguridad y sentirme protegida" 

"Para compartir con alguien que me valore" 

"Para complementarnos"

"Para darle sentido a la existencia" 

"Para que me ayuden en la casa" 

"Para sentirme mejor"

"Para recuperarme de una relación anterior"  

"Para llenar los vacíos que uno cree que no puede llenar solo"

Hay gente que hace listas de lo que debería tener su pareja ideal. Que se alto, flaca, fornido, mono, peli larga,  de ojos azules, deportista, millonaria, que ame a los animales y la naturaleza, que le guste bailar y abrazarme por las noches. Que me haga sentir segura, que me ame locamente, que me traiga flores y que me haga reír. Y bueno… la lista puede ser tan larga como las posibilidades.Y después dicen, encontré mi media naranja, ese tipo de persona me completa. La creencia en general es buscar alguien que supla mis necesidades o cumpla con mis expectativas, y yo creo que acá hay un paradigma para romper.

Lo que más daño le hace a las relaciones a largo plazo, más parejas separa y el paradigma que hay que romper es que debemos buscar a alguien que cumpla con unas expectativas, y créanme lo digo por experiencia. Es pensar que la relación es una transacción o que sin otra persona a tu lado no vas a SER, no vas a experimentar lo que tu eres, al menos no plenamente, o que la forma de darte valor es través de la aceptación de la otra persona. 
Yo creo que no necesitas de otra persona para experimentar plenamente quién eres. Y esto aplica especialmente  para las personas que dicen, “es que sin ella, o sin él, no soy nadie”.

Así no es. Es exactamente al revés. No eres nadie por que consideras que necesitas del amor de otro para existir, cuando lo que necesitas es el amor propio primero. El objetivo de una relación no es tener una persona que te complete. Tú te tienes que completarte a ti mismo, y la idea de la relación, es tener con quien compartir ese ser completo que eres.

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Un Ejercicio Práctico

Volvamos al concepto de la media naranja. 

Digamos que tu eres - literalmente - una Naranja. ¿Pensarías que necesitas la otra media naranja de otra naranja (o hasta de otra fruta) para estar completa?

Primero, si ese es tu caso eso quiere decir que sin alguien a tu lado te sientes incompleto, y además esperas una media naranja a tu medida. Tú no necesitas a nadie que te complete, tu ya estas completo. Tu ya eres una naranja completa, buenísima y perfecta tal cual como eres. Otra cosa es que tu no lo veas así o tus creencias no dejen que lo veas así.

Segundo, muy pocas veces, la otra persona que llega a tu vida también es una naranja. Puede ser que te llegue una pera, o una manzana, o una pitaya. Y te la vas a pasar toda la relación tratando que sea una naranja y que te complete…pues nunca va a pasar.

Entonces si te llega un limón y es un poco ácido, tú vas a pedirle que sea más dulce.
Si te llega una manzana, tu no vas a entender por qué su cáscara no es tan fuerte como la tuya.
Si te llega una uva, que por que tan pequeña, un  Melón, que por qué tan grande. Una pitaya, que tiene muchas pepas…etc, etc.

Esto sucede porque estas viendo, juzgando y teniendo expectativas de la relación en base a lo que tu eres y a lo que quisieras que la otra persona fuera. Tu media naranja.  No en aceptarte a ti tal cual como eres, completa y sin necesidad de que te completen. De esa forma  nunca podrás observar a la otra persona por lo que realmente es, no podrás ver su propósito por lo que existe, no podrás ver su alma y siempre estarás esperando que sea como tú, naranja. 

Lo irónico de buscar la media naranja es que estas dejando de lado tu otra media naranja,  que es tuya, para acomodar la media de la otra persona.

Pero hagamos de cuenta que logras que la otra persona sea como tu quieres, y esa persona se acomoda a ti. Pues la otra persona no va a ser quien es realmente por darte gusto, vivirá frustrado o frustrada y eso tarde o temprano dañará la relación. Y si eres tú quien renunció a ser lo que es por darle gusto a otra persona, pues no renuncies a la mitad de lo que eres para poder mantener la relación porque seguro va a fallar, porque tú estás fallando, te estas fallando a ti mismo.

Resulta que si tu no te amas no puedes amar. Y amarte es aceptarte y ser tal cual como eres, no como otros quieren que seas, debes ser consecuente con lo que eres o quieres ser. Me repito, si renuncias a todo lo que eres, o al menos a la mitad de lo que eres con tal de conservar la relación, es porque no te amas a ti mismo lo suficiente. No debes perderte a ti mismo en la relación por la relación. Y sé que puedes pensar que eso no es perderte porque buscas una relación precisamente para encontrarte, pero jamás te vas a encontrar a través de otro.

El orden es: 

  1. Me reconozco por lo que soy.
  2. Luego existo. 
  3. Luego existe la relación.  

El error es amarse a uno mismo, pero a través de amar al otro. Es decir "si me ama existo y si no me ama no existo". Por eso hay gente que enloquece cuando termina una relación, o se vuelven posesivos con su pareja y hasta son capaces de hacerle daño a su pareja con tal que no estén con otros, solo con ellos y en últimas, no los dejan ser.

Lo que necesitas es compartir tu vida con esa uva o manzana que aparezca en tu vida. Entender las diferencias que cada uno tiene, aceptarlas y acompañarse en los caminos de esa individualidad. Si no aceptas a la otra persona por lo que es, no es la persona para ti.

Pero, por lo general cómo comienzas una relación: “enamorado”. No piensas en estas cosas, tampoco piensas en todo lo que TÚ le vas a dar a esa persona. Después cuando entras en rutina, esa persona ya no es todo lo que esperabas, ahí si comienzas a ver quien es esa persona, tal vez ya no te parece y quieres cambiarla. Pero por lo general el miedo a estar solo te lleva a tomar las decisiones equivocadas, ya sea continuar con esa relación o salir corriendo a buscar otra sin solucionarte a ti mismo primero. Por eso ante cada situación que se presente con tu pareja o en la vida misma, pregúntate, esto que voy a hacer, esa reacción que acabo de tener, esa exigencia que estoy haciendo, esa expectativa que tengo, ¿viene del miedo, o del amor? Primero por el amor por ti mismo. ¿Eso que estoy haciendo cumple con la visión que tengo de mi mejor yo, de mi yo más elevado? 

Por eso cuando ves a la relación como una transacción donde yo doy si me dan, donde yo dejo de SER para complacer, va a fracasar, sea por que se termina, o por que sus miembros viven insatisfechos el uno con el otro.

Si entiendes que tu compañera de viaje no es una naranja como tu, si no entiendes que en su alma, en su individualidad tiene un propósito, una razón de ser y unas pasiones diferentes a las tuyas, (como puede ser el propósito de un melón, de una uva y de la naranja) entenderás que son diferentes.

Y si rompes el paradigma, y piensas primero en todo lo que le puedes dar a la otra persona, en entregarle a esa persona la mejor versión de ti mismo posible todo cambia. Dar. Dar sin esperar. Cojes de la mano a tu manzana y la compañas en su viaje, en la búsqueda de su ser, de su individualidad y así la relación va a perdurar por que se basa en el amor y no en el miedo. Se basa en crear oportunidades individuales compartidas y no exigencias.

Un relación es una oportunidad de crecimiento individual, de auto expresión plena de tu individualidad y de la unión y comunión de dos almas con propósitos diferentes, pero que en últimas comparten el mismo propósito. Saber quién son como individuos.

¿Sabes para qué sirve realmente una relación?

Para experimentarte a ti mismo. Creo que tenemos que aprender a usar la relaciones con otros, en general,  como una herramienta de autoconocimiento. Si te molesta algo de la otra persona, no le exiges cambiar, mira por qué te molesta eso ti. La solución a esa vida frustrada de relaciones con otros está en dejar de ver y pedirle acciones al otro, sino más bien en ver cómo reaccionas tú a las acciones del otro. Es decir, No debes justificar tu verdad en la acción del otro sino en tu reacción.

Si una relación fracasa, fracasa porque te obsesionas por el comportamiento del otro, y no te obsesionas por tu comportamiento, por quien eres tú primero. Les juro que si piensan más en ustedes mismos, mejoran las relaciones. No importa lo que el otro haga piense o diga, solo importa lo que tu hagas en relación a eso que hace la otra persona.  Las relaciones fracasan cuando usas tu energía para crear, no la mejor versión de ti mismo, sino la idealización de la mejor versión del otro.

¿Pero cómo hago, si a mi me afecta lo que dice o hace la otra persona?, te puedes preguntar.

Claro, yo no soy un santo ni un iluminado. A mi también me pasa. Yo también lo siento. Pero es un desarrollo. Cada vez pasa menos. Si te pasa mucho, simplemente estás en una etapa temprana de ese desarrollo. Si te pasa poco, estás en una etapa avanzada de ese desarrollo de autoconocimiento.No es ni bueno, ni malo. No eres ni mejor, ni peor. Estás en una parte del camino. Si lo ves así, esa persona que tienes al lado, sea tu pareja sentimental, sexual, o simplemente compañero de trabajo, lo veras como una persona que está ahí para que tú puedas ser mejor. 

¿Mejor en relación a quien? A ti mismo. Para que tú puedas conocerte más a ti mismo.

Como les conté al principio, yo me separe de mi esposa precisamente por eso, por esperar de ella un cantidad de cosas en vez de aceptar quién era ella. Al aceptarla tal cual como es, pero sobretodo al aceptarme y entenderme a mí mismo y cuáles eran las debilidades que me llevaban a pensar que ella era la que tenía que cambiar, fue cuando después de 2 años y medio separados me volví a casar. Con mi ex esposa. Deje de pensar en ella como causante de los problemas y me concentré en mi.

Las buenas relaciones se dan sin esperar nada a cambio. Yo Doy. El resto es un bono. Pero si esperas el placer de dar solo en el momento que recibes de vuelta, perdiste.

Entonces creo que el orden es:

  1. Amate a ti mismo primero tal cual como eres. Incluyendo tus sueños metas y propósitos. No los dejes a un lado para complacer a otros, no dejes tu mitad a un lado para acomodar en ti la mitad del otro, si lo haces, no te estas amando.
  2. Después piensa en que le puedes dar tú a una relación, a la otra persona.
  3. Cuando encuentres una persona, vas a darle a la relación todo eso sin esperar nada a cambio. Es decir amar incondicionalmente, y lo más importante, sin miedo. Sin miedo a lo que venga. Sin miedo a las incertidumbres del futuro.
  4. Aprende a recibir si te dan.
  5. Agradece
  6. No esperes que eternamente todo funcione a la perfección y que no tengan altibajos, ya que si haces eso, estás desconociendo la naturaleza del proceso de la vida misma.

El día que dejes de ver, o buscar a la otra persona por todo lo que esa persona te va a dar a ti, y la veas por todo lo que tu le puedes dar a esa persona, habrás dominado el arte de la relación de pareja y de cualquier relación. Aceptarte a ti mismo primero por todo lo que eres, aceptar a los demás por lo que son y aceptar que somos parte de un todo. Si todavía no lo puedes ver, entender o no lo aceptas, no te preocupes, es normal. Simplemente estas en una etapa temprana del proceso. Ya lo vas a ver en algún momento de esta vida o de otra.

Preocúpate por amarte a ti mismo y el resto fluirá.

Un abrazo enorme y lleno de amor incondicional para todos, compartan el video a otros que lo necesiten, comenten abajo lo que piensas y cuál es tu visión al respecto y nos vemos en la próxima. 

Comparte con las personas que les pueda servir.

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Sobre el Autor

Juan Pablo Gaviria

Apasionado por la vida, contar historias y las motos. Empeñado en mejorar radicalmente la vida de las personas recableando cada neurona para llevar una vida con propósito. Hoy en día ya ha impactado la vida de más de 1 millón de personas y no se detendrá hasta lograrlo con cientos de millones…o hasta que muera, lo que sea que venga primero. En la actualidad, después de más de 7 años desarrollando talleres, formulas y metodologías que impacten la vida de las personas, se ha convertido en uno de los principales exponentes en temas de propósito de vida y felicidad en Colombia. Happy Manager, conferencista, emprendedor, narrador de historias, fotógrafo, motociclista y creativo. Después de una exitosa carrera de más de 18 años en la industria de la televisión como creador, director y productor de varios programas, ahora se dedica a inspirar a otras personas para que definan su propósito de vida, y utilicen las herramientas naturales que tiene el ser humano para hacer de su vida y su entorno lo que deseen. Por esto, desarrolló la metodología de la Huella Social Motto Dots para generar conciencia y acciones de cambio en el individuo, que ayuden a transformar el mundo.

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